
Un soldado, en el frente de guerra, le dijo a su teniente: "Mi amigo no ha regresado del campo de batalla, señor. Solicito permiso para ir a buscarlo"
"Permiso Denegado - reeplicó el oficial-
No quiero que arriesgue usted su vida por un hombre que probablemente ha muerto".
El soldado, haciendo caso omiso de la prohibición, salió, y una hora más tarde regresó mortalmente herido, transportando el cadáver de su amigo.
El oficial se puso furioso y exclamó: ¡Ya le dije que había muerto, ahora he perdido a dos hombres! ¿Dígame valía la pena ir allá por un cadáver?
Y el soldado, moribundo, respondió: Claro que sí, señor. Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: ¡Estaba seguro de que vendrías por mí!
Al escuchar esta historia no pude evitar pensar en todos mis amigos, pero sobre todo en Aquel que me busco cuando todo estaba perdido, cuando había muerte y no había ni un poco de esperanza, si, el mismo que dió su vida por mi.
Hoy puedo reconocerle pero sobre todo puede decirle una y otravez con una gran sonrisa: "Sabía que en tu gran amor y tu maravillosa gracia vendrías por mi
TE AMO SEÑOR JESUS"
Lo único diferente es que EL no quedo en la tumba VIVE y me ha regalado vida para que la viva para EL.
"Un amigo es aquel que llega cuando todos se han ido"
Por ningún motivo te olvides del compromiso de vivir para EL.
CON AMOR EN CRISTO