
Ayer al caminar por el centro de la ciudad me detuve al observar a un niño que estaba imitando a todo el que pasaba cerca de el, al estar en la acera de enfrente podía ver cada movimiento que este niño hacía, con tal gracia se desenvolvía; la forma de caminar, de moverse, incluso los gestos que hacían, este niño los observaba muy bien y trataba de igualar cada detalle. Al principio a mi me pareció chistoso y cada vez que imitaba a alguien; sonreía por el ingenio y la forma en que lo hacía.
Pero después me llevo a pensar en como son los niños, ellos observan muy bien todo, se fijan hasta en el mas mínimo detalle, y sinceramente es ahí donde se me fue la sonrisa, y me hizo pensar si lo que he venido haciendo, lo que he venido diciendo e incluso las expresiones que hago son dignas de imitar.
El apóstol Pablo decía a la iglesia en Corinto “Sed imitadores de mi, como yo de Cristo” 1 Co.11:1, siento que al decir estas palabras el apóstol tenía plena seguridad, alegría y fe en su corazón, pues seguía al mejor ejemplo JESUCRISTO.
Este video me llamo mucho la atención, y creo que deja mucho en que reflexionar pero sobre todo te lleva a moverte pues no solo los niños te ven, sino una gran nube de testigos; pide dirección a Jesús, para que puedas también decir las palabras del apóstol.
¿Hay esta verdad en ti? ¿Eres digno de seguir? Vamos, oremos al TODOPODEROSO.
CON AMOR EN CRISTO